El equipamiento informático y de redes está diseñado de tal forma que sólo puede funcionar a un determinado rango de temperatura.
Para garantizar un rendimiento adecuado y la vida máxima de cada pieza, la temperatura no debería ser ni inferior ni superior a un cierto grado.
Incluso unos pocos grados por encima del rango ideal de temperatura podrían dañar el chip de un servidor. El propio equipamiento produce calor mientras funciona.
Esto también podría dañar el periodo de vida de un servidor o hacer que funcione defectuosamente. El costo de este error sería enorme. Reemplazar el servidor supondría un gran problema. La pérdida de las inversiones en comercio electrónico, malgastar el tiempo de los clientes y perder sus datos y otros gastos son también problemas importantes.

Por tanto, existe una gran necesidad de sistemas de refrigeración para mantener el rendimiento de los servidores.
Para estabilizar y mantener temperaturas frescas en estas salas, los PCMs se utilizan dentro de los muros, manteniendo la temperatura constante (normalmente entre 10 y 15ºC). La parrilla produce calor. Los ventiladores convertirán el calor gracias a la temperatura de la habitación (más fría) para que no se produzca ningún daño al servidor.
